Alabanza

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Ministerio de Alabanza

 

La esencia en la vida de todo creyente o verdadero hijo de Dios y que debe ser la máxima prioridad, es la adoración permanente a Dios, con un corazón contrito y humillado delante de aquel que es digno de toda gloria, honra y poder.

El alabar a Dios es el sacrificio de acción de gracias expresada con cánticos espirituales que declaren sus poderosos hechos, su grandeza, su magnificencia y que exprese los atributos mas grandes de un Dios quien es digno de ser alabado ahora y siempre.

La adoración a Dios es y debe ser el cimiento en nuestra vida, es la capacidad de dar esa prioridad, el primer lugar, por lo cual el trono de Dios debe estar en nuestro propio corazón. En las escrituras encontramos infinidad de versículos que no solo nos dicen que la alabanza y la adoración es importante y necesaria (no opcional) si no que también nos ilustran el como hacerlo, esto es, a la manera de Dios. Es decir que Dios ha establecido la forma correcta de cómo debemos acercarnos a El, y no es, si no en su palabra escrita, inspirada y veraz que encontramos esta fuente de riqueza, la cual nos sirve como guía para alabar, adorar y honrar a Dios.

Muestra de ello, lo encontramos en el libro de los salmos, libro escrito no solo por hombres inspirados, si no escrito por adoradores con un corazón conforme al corazón de Dios en el caso del rey David. Quien conocía y caminaba con Dios, y que en todas las etapas de su vida no solo alabo, si no que entrego su corazón a Dios en una vida de adoración plena y profunda.

Y es el ministerio de alabanza y adoración que llevara la responsabilidad de exaltar, alabar y adorar a Dios mediante cánticos espirituales através de la música, misma que ha sido creada por Dios, con el fin de que sirviera como medio para alabarle. Un ejemplo en la escritura de esto lo encontramos en 1 Crónicas 23:5 cuando el rey David estableció para el servicio dentro del templo cerca de 4,000 levitas los cuales cantaban y alababan a Dios con instrumentos musicales.

Otro de los textos que nos invitan a hacerlo de esta manera es el salmo 100:4 “Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza, alabadle, bendecid su nombre”

La responsabilidad del ministerio de alabanza será dirigir a la congregación en cánticos que alaben, exalten y adoren al Señor, creando así una atmosfera adecuada, nacida en un corazón humilde que da gloria a Dios, donde Dios mismo pueda habitar y bendecir a su pueblo.

Salmo 22:3 dice “Pero tu eres Santo, Tu que habitas entre las alabanzas de Israel”

Esto quiere decir, que cuando el pueblo se une en un solo corazón para bendecir, alabar y adorar a Dios, Dios mismo habita en medio de sus alabanzas y se manifiesta en su pueblo obrando en cada corazón. Es así como Dios trae paz al corazón, nos lleva a la confianza y dependencia de El, nos consuela, nos conforta, trae restauración, trae convicción, sopla de su aliento de vida, nos llena de su espíritu, envía sanidad no solo física si no también sanidad al corazón.

Por lo tanto será muy importante que el ministerio de alabanza y adoración sirva al Señor con todo temor y temblor delante de El, manteniendo una vida que agrade a Dios, viviendo en Santidad, Consagrados para El, manteniendo en el corazón la importancia de este gran llamado y a su ves la gran responsabilidad de que Dios ha confiado en cada uno de los que forman parte de este ministerio dentro de la congregación.


Hiram Sida. – 1.909.823.2808